El amor es un extranjero, es algo insólito, un forastero que viene y va. En fin, una de las enfermedadades cardiovasculares más común a mi entender. Cuando uno está enamorado, puede llegar a verlo todo de color rosa, adentrarse a la era pop y decir una gilipollez tras otra sin darse cuenta . Al enemigo, lo ve como un posible futuro amigo, se deja incluso de comer ya que el mismo estado de enamoramiento puede llegar a saciar el hambre. El más rudo y más duro de la pandilla suele ser el primero en caer bajo las redes del amor, y también uno de los primeros en casarse.
¿En realidad el amor es efímero y caduco?. Bajo mi punto de vista sí. En mi barrio, si en los últimos tres años se casaron tres parejas, se han debido divorciar unas tres -je je je-.
El enamoramiento habita en nuestra cabeza haciendo sufrir posteriormente a nuestro pequeño corazón. El sexo opuesto no nos entiende, ya sea masculino o femenino. Cuando todo se rompe, ella o él se convierten en la peor persona del mundo y no nos olvidemos de lo muy poco comprensiva que llega a ser, y se comienza a ver todo de color marrón oscuro. Este es uno de los principales síntomas de recuperación hacía el estado más primitivo de la persona. ¿Se vive mejor con amor o sin el?, ¿existe el amor de tu vida o en su caso el verdadero?. La verdad es que no lo sé. Yo hace mucho tiempo que dejé de buscarlo.
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