De nuevo nos encontramos aquí, un día más y por la noche. La voz Belén Esteban sigue saliendo por la ventana de mi vecino que sufre de insomnio desde hace ya unos meses- y es normal viendo este tipo de programas telebasura-. Escucho su voz procedente de unos altavoces raídos por el tiempo, y por mi cabeza sólo pasan billetes y más billetes- cuánto dinero habrá generado esta bestia televisiva que devotas seguidoras jubiladas tiene en tardes y noches de cualquier día, tarde o noche-
Los monólogos nunca me gustaron y últimamente en este país suenan las mismas frases y se repiten en los mismos escenarios. Desde el -Zapatero dimisión- hasta el -por mi hija matooo- desgraciadamente esto es lo que hay. Mala tarde.
Algunas veces la arruga no es bella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario