El cambio de clima llegó y no siempre ni para todos los ciudadanos de la ciudad será bueno. A algunos como yo nos aplasta el brutal cambio de temperatura, de luz y colorido en los vestidos de las señoras que van al mercado.
El otoño tan preciado por mi persona finalizó hace ya unos meses y con él también la caída de las hojas y los colores ocres que adornan la mayoría de las ciudades españolas.
Tengo ganas de enchufar el toca discos y escuchar el mejor Soul que haya existido en toda la historia de la música, brindaré por el cambio y por los ciclos de la vida. Hoy me prometo no ver nada de telebasura. Lo prometo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario