Hoy me he despertado de la siesta melancólico, y es que durante la misma soñé con el número 5 del Real Madrid... aquel que se retiró en la final del mundial de Alemania hace ya unos cuantos años -dejando en nuestra retina el mejor remate de cabeza de su carrera, en todo el pecho de un Materachi desvergonzado y tramposo como siempre-.
La roulete me volvió a sacar la gran sonrisa que me aparecía cada domingo cuando la realizaba en las distintas canchas del país, y ese guante que tenía en sus pies pude volver a sentirlo ante mi atenta mirada de nuevo. Sí, todos diréis que era un sueño, pero que real ese sueño sabéis?.
No hemos podido volver a ver a ningún jugador de tal tallaje y clase, ya empiezo a pensar que desapareceré de este mundo sin ver algo igual en lo que me resta de vida... Ni Neymar ni Messi. El profesionalismo no solo se demuestra en el campo de juego.
Posdata: soñar con el "Gordo" tampoco hubiese estado nada mal. El mejor 9 de la historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario